Camila es una joven brillante de origen humilde que logró graduarse con honores de la mejor facultad de finanzas del país. Su madre padece la enfermedad de Alzheimer y su memoria empeora día con día. Sin embargo, es derrotada por la realidad: en el mundo laboral es reprimida por no tener contactos y tiene dificultades para obtener su nombramiento definitivo.
Justo cuando su madre está por olvidarla y ella se encuentra desesperada, conoce a Alejandro, quien ha sido drogado. Tras tener relaciones con él, recibe la notificación de su puesto fijo. Camila se odia a sí misma creyendo que vendió su cuerpo por el trabajo y comienza a evitar a Alejandro en la empresa, pero los enredos con él se vuelven cada vez más profundos. Al enterarse de que Camila tiene dos meses de embarazo, Alejandro la lleva a su casa y comienza a consentirla profundamente.