Para evitar que el Grupo Santos caiga en manos de su madrastra Gabriela, Raquel debe conseguir el 10% de las acciones que su abuelo le dejó a su futuro esposo. Decide elegir un yerno cualquiera, pero como hay un traidor entre los candidatos, los rechaza a todos. En la puerta del Registro Civil se encuentra con el más pobre y más guapo: Jaime Morales. Se casa con él. Pero Raquel descubre que Jaime no solo detecta que está envenenada, sino que le da hierbas rarísimas como si nada y le prepara todo tipo de comidas medicinales. Si dice que no tiene dinero, ¿por qué todos lo llaman señor a escondidas?