En los años ochenta, en una zona rural, la viuda Alma Valdés fue enviada por su suegra a la familia Lozano para dejar descendencia, pero se equivocó de habitación y quedó embarazada de cuatrillizos de Gael Mendoza, un cazador montaraz conocido como el amo de la sierra. Durante la convivencia, Gael empezó a enamorarse de ella y, mientras le enseñaba a rebelarse contra su destino, no dejaba de preguntarle quién era realmente el padre de las criaturas.