Laura es huérfana criada en la Residencia del General. El Emperador, apiadándose de ella, le concedió el matrimonio. En su vida anterior, Laura se casó con el Príncipe Heredero Alberto, pero sufrió innumerables humillaciones y abusos en la Residencia del Príncipe Heredero. Tras su muerte, Laura renació y volvió al banquete de la concesión matrimonial. Esta vez, ante la nueva concesión del Emperador, Laura eligió al apuesto tío de Alberto, el Príncipe Eduardo, quien yacía gravemente herido y en coma tras la gran batalla. Después de que Laura y Príncipe Eduardo contrajeran matrimonio, Eduardo se despertó milagrosamente. Laura obtuvo de él respeto, protección y cariño, y ambos desarrollaron gradualmente sentimientos mutuos. Mientras tanto, el Príncipe Heredero Alberto comenzó a despertar gradualmente a los recuerdos de su vida anterior.