Despojado de su talento, Raúl despertó un sistema, pactó con una bestia mascota, desafiò la Torre de los Cazadores y derrotó a Dante. Acumuló recursos en mazmorras para hacerse más fuerte y, en su búsqueda de sus padres, se adentró en otro mundo, iniciando así un viaje de competición como domador de bestias.