Después de la Tercera Guerra Mundial, llegó el apocalipsis. La tierra quedó contaminada y ya no se podía cultivar. Sam, que solo podía sobrevivir recogiendo basura, despertó accidentalmente un sistema y logró hacer un contrato con tres bellezas. Cuando el nivel de afecto de ellas aumentaba, él podía obtener comida, medicinas, armas e incluso semillas superiores.
Paso a paso, se convirtió en el rey del apocalipsis.