Hace seis años, tras caer al agua, Viviana pasó una noche de pasión con Enzo, el señor de los dragones, y de ese encuentro nacieron mellizos. La niña, Lili, fue criada por ella, mientras que el niño, Nico, fue llevado al reino de los dragones. Seis años después, para buscar al padre de su hija enferma, Viviana regresó. La gran semejanza física entre los gemelos provocó un malentendido, pero finalmente, gracias a la unión de los dos niños, los padres lograron superar sus diferencias y terminaron juntos como pareja.