Para probar que su estilo de boxeo era el mejor, Fernando derrotó un dojo en Marzal. Sin embargo, su esposa falleció. Para criar a su hija, dejó la ciudad y se convirtió en conductor de rickshaw. La vida era difícil. Un día, al defender a alguien, se enfrentó al Dojo Leondor, lo que puso a su hija en peligro...