

Mi hermana huyó el día de su Ceremonia de Vinculación. Me obligaron a casarme con el brutal Rey Licántropo. Seis años después, regresó y estampó un beso en el cuello de Kael ante el Consejo. Con burla, me dijo: “Gracias por mantener mi trono caliente. Ahora devuélveme mi lugar como Reina Luna”. El silencio inundó la sala. Todos recordaban que, cuando huyó, Kael casi aniquiló medio territorio en su furia. ¿Volvería a perder la cabeza por ella?

Hace tres años, drogué al heredero de la mafia, Vicente. Después de aquella noche loca, no me mató. En cambio, me folló hasta dejarme sin fuerzas en las piernas, agarrándome por la cintura y susurrando la misma palabra una y otra vez: “Princesa.” Justo cuando estaba a punto de pedirle matrimonio, su primer amor, Isabel, regresó. Para complacerla, Vicente dejó que un carro me atropellara, arrojó las reliquias de mi madre a los perros callejeros y me metió en la cárcel… Pero cuando mi corazón por fin estaba roto y me fui a Boston para casarme con otro, Vicente buscó por todo Nueva York para encontrarme.

Vivian Harrington, la poderosa CEO del prestigioso Grupo Rose, ocultó su verdadera identidad y lo entregó todo por amor durante siete años… solo para ser abandonada sin piedad por su ambicioso novio, Sebastian Caldwell, quien solo veía beneficios. Decidida a vengarse, Vivian toma una decisión extrema: se casa de inmediato con Damian Wexler, el imponente CEO del Grupo Wexler, dando inicio a una alianza tan inesperada como explosiva. En una gala de alto perfil, Sebastian se enfrenta cara a cara con la nueva y temida pareja de poder. El juego del amor, el poder y la traición acaba de comenzar.

Después de más de una década en el palacio, Ruyi Song finalmente recupera su libertad. Sin embargo, un solo vistazo del emperador y la envidia de la Consorte Noble Chun sellan su trágico destino. Su hermana, Zhiyi Song, la espera con ansias en la Puerta Shunzhen, pero lo único que recibe es su cadáver. Decidida a vengarla, entra en la corte, enfrentándose a traiciones y conspiraciones, hasta descubrir que la muerte de su hermana esconde un culpable aún más peligroso…

Después de la gran guerra entre humanos y bestias, ambos bandos acordaron que fueran las semibestias quienes gobernaran el mundo. Cada cien años, se concertaba una unión entre un humano y una bestia. El primer hijo semibestia de la generación sería el próximo gobernante de la Alianza Humano-Bestia. En mi vida pasada, elegí casarme con el hijo mayor del clan de los lobos, famoso por su devoción inquebrantable. Fui la primera en darle un hijo: un raro lobo blanco semibestia. Nuestro hijo fue nombrado el próximo gobernante de la Alianza Humano-Bestia, y mi esposo, por extensión, alcanzó un poder inmenso. Mi hermana menor, que por vana admiración a su belleza había elegido casarse con el clan de los zorros, no tuvo la misma suerte. El heredero del clan de los zorros, un mujeriego notorio, acabó contrayendo una enfermedad y perdió la capacidad de engendrar hijos. Devorada por los celos y el rencor, mi hermana prendió fuego y me quemó vivas a mí y a mi pequeño hijo, el lobo blanco. Cuando volví a abrir los ojos, era exactamente el día de la ceremonia de apareamiento entre humanos y bestias. Esta vez, mi hermana fue más rápida: se acostó con Jacob, el heredero del clan de los lobos, antes de que yo pudiera hacerlo. Entonces supe que ella también había renacido. Pero lo que ella no sabía… era que la naturaleza de Jacob era cruel y violenta. Adoraba el derramamiento de sangre, no el amor. Y no era, ni mucho menos, una pareja digna.

La princesa Isabella, perteneciente a la Dinastía Solaria y famosa por sus impresionantes logros militares, despertó los celos del emperador, quien temía que su poder pudiera eclipsar el trono. En un acto de traición, el emperador organizó una emboscada dentro del palacio para asesinarla. Durante esta, Emilio Serrano, su esposo, murió mientras la protegía. Al volver a abrir los ojos, Isabella descubre que ha renacido como la esposa de un magnate en la era moderna. No solo tiene un esposo frío e indiferente que guarda un sorprendente parecido con Emilio, sino que también debe enfrentarse a una concubina intrigante que constantemente busca perjudicarla. Como la digna princesa que es, Isabella no está dispuesta a tolerar tales afrentas. Así inicia su nueva vida en la modernidad, reestructurando la poderosa familia, esforzándose por amasar una fortuna y manejando una peculiar relación de matrimonio contractual con su distante esposo.

Para salvar a su madre, Lexi debe engañar al rey de la mafia haciéndose pasar por su hermana. Su objetivo es claro: destruirlo. Pero el destino tiene otros planes. Él confía en ella y la reclama como suya. Ahora, atrapada en su red, Lexi descubrirá que cuando la verdad salga a la luz, él no piensa dejarla escapar.

Tras un encuentro romántico, María descubre que Daniel, su cliente favorito, en realidad está ahí por su hermana, a la que lleva a años sin ver. Al escuchar que una mujer ruin traicionó a su hermana, María decide castigar a los traidores y contratar a Daniel para que sea su “amante secreto”.

La vida de Sofía Reyes dio un vuelco cuando su esposo e hijo fueron diagnosticados con cirrosis hepática. Sin dudarlo, sacrificó todo lo que tenía para pagar sus tratamientos. Sin embargo, durante un trabajo ocasional, descubrió que la enfermedad era una mentira: su esposo no era un hombre común sin recursos, sino el heredero de una poderosa familia de Nupolis, y todo había sido un juego perverso entre padre e hijo. Humillada y traicionada, Sofía decidió abandonar esa farsa disfrazada de amor. Para cuando ellos comprendieron su error, ya era demasiado tarde.

"La genia del Instituto del Futuro, Isabel Luján, murió repentinamente y despertó convertida en la prometida del temido general Leonardo Yáñez, el gran villano de principios del siglo XX. Ella se propuso mantenerse al margen, fingir ser dócil, ganar dinero y cederle el lugar a la novena concubina en cuanto esta apareciera. Pero en la noche de bodas, Leonardo escuchó su voz interior: “¿Este es Leonardo, el que se acuesta con la novena concubina de su propio padre?” Leonardo, desconcertado, pensó: “¿Mi padre tenía ocho concubinas, de dónde salió la novena?”"