Mía Cruz descubrió que su novio le era infiel con su jefa. A la salida de un bar, tropezó y cayó en los brazos de Fermín Luján, el hombre más rico de Ríosur. Ambos se habían cruzado una vez en la cárcel, así que ella armó de valor y le propuso casarse por sorpresa. La vida de casados le sonreía, mientras su ex y su amante reventaban de rabia al descubrir que su esposo era todo un personaje.