Orquídea viajó accidentalmente a través del espacio interestelar, activó un sistema y, gracias a su inteligencia, sorteó las hostilidades, descubrió fuentes de energía y tomó las riendas del poder. Tras despertar sus poderes psíquicos, se convirtió en la heredera del Imperio, decidida a explorar el vasto mar de estrellas y escribir su propia leyenda.