La bióloga marina Cora tenía a su hijo, Ronan, muriendo a causa de una enfermedad mística. La única cura estaba en manos de su padre: Rex, el arrogante rey de la Atlántida que odiaba a los humanos y al que ella había conocido una vez, cinco años atrás. Ella debía regresar a su mundo, pero ¿reclamaría el rey alfa a su hijo secreto o los destruiría a ambos?