
![[Doblado]Me dejaron morir asfixiada y mis tres hermanos perdieron la razón](https://acfs3.goodshort.com/dist/src/assets/images/pc/common/f901131c-default-book-cover.png)
Lara, mi hermanastra, me acusa falsamente de haber provocado su reacción alérgica. Mis tres hermanos me encierran en un sótano estrecho y aseguran la puerta con cadenas. Golpeo la puerta desesperada, suplicándoles que me dejen salir. Pero Helio, mi hermano mayor y un exitoso empresario, me grita: —Ya fue suficiente con que sigas molestando a Lara. ¿Cómo pudiste darle mariscos sabiendo que es alérgica? ¿No entiendes que eso pudo matarla? Quédate ahí y piensa bien en lo que hiciste. Román, mi segundo hermano, un cantante premiado, e Ignacio, mi tercer hermano, un pintor prodigioso, me miran con desprecio. —No puedo creer que alguien tan malvada como tú todavía se haga la víctima. Quédate ahí y arrepiéntete de tus pecados. Después, se llevan a Lara al hospital. Poco a poco, el oxígeno del sótano se agota y respirar se vuelve cada vez más difícil. Al final, muero encerrada. Tres días después, mis hermanos vuelven del hospital con Lara y por fin se acuerdan de mí. Pero para entonces, yo ya había muerto asfixiada.

Lara, mi hermanastra, me acusa falsamente de haber provocado su reacción alérgica. Mis tres hermanos me encierran en un sótano estrecho y aseguran la puerta con cadenas. Golpeo la puerta desesperada, suplicándoles que me dejen salir. Pero Helio, mi hermano mayor y un exitoso empresario, me grita: —Ya fue suficiente con que sigas molestando a Lara. ¿Cómo pudiste darle mariscos sabiendo que es alérgica? ¿No entiendes que eso pudo matarla? Quédate ahí y piensa bien en lo que hiciste. Román, mi segundo hermano, un cantante premiado, e Ignacio, mi tercer hermano, un pintor prodigioso, me miran con desprecio. —No puedo creer que alguien tan malvada como tú todavía se haga la víctima. Quédate ahí y arrepiéntete de tus pecados. Después, se llevan a Lara al hospital. Poco a poco, el oxígeno del sótano se agota y respirar se vuelve cada vez más difícil. Al final, muero encerrada. Tres días después, mis hermanos vuelven del hospital con Lara y por fin se acuerdan de mí. Pero para entonces, yo ya había muerto asfixiada.
![[Doblado]Besa mi cadáver](https://acfs3.goodshort.com/dist/src/assets/images/pc/common/f901131c-default-book-cover.png)
Solo por olvidar traer de vuelta a la amante de mi pareja —dejándola sola en la intemperie durante tres horas—, él pierde el control y me arroja a un pozo abandonado en medio de un paraje desolado. —Necesitas experimentar el tormento que sufrió Belén. El pozo es profundo y estrecho, me obliga a encogerme en mi forma de lobo. Me cuesta respirar. Suplico piedad, ruego que me perdone. Pero lo único que hace es reprenderme con frialdad. —Quédate ahí y arrepiéntete de tus pecados. Solo entenderás la dignidad que debe tener una Luna cuando aprendas la lección. Ordena a sus hombres sellar el pozo con una enorme roca. Lanzo aullidos desgarradores mientras intento trepar desesperadamente hacia arriba, pero una y otra vez vuelvo a caer. Las paredes del pozo quedan cubiertas de marcas de mis garras. Sigo así hasta que mi garganta reseca ya no puede emitir sonido alguno. … Medio mes después, el corazón de Bruno se ablanda al ver el regalo de cumpleaños que le había preparado con antelación. Decide poner fin a mi castigo. Sin que él lo sepa, gusanos y serpientes ya han devorado mi cuerpo hasta dejarlo irreconocible en el fondo del pozo.

Solo por olvidar traer de vuelta a la amante de mi pareja —dejándola sola en la intemperie durante tres horas—, él pierde el control y me arroja a un pozo abandonado en medio de un paraje desolado. —Necesitas experimentar el tormento que sufrió Belén. El pozo es profundo y estrecho, me obliga a encogerme en mi forma de lobo. Me cuesta respirar. Suplico piedad, ruego que me perdone. Pero lo único que hace es reprenderme con frialdad. —Quédate ahí y arrepiéntete de tus pecados. Solo entenderás la dignidad que debe tener una Luna cuando aprendas la lección. Ordena a sus hombres sellar el pozo con una enorme roca. Lanzo aullidos desgarradores mientras intento trepar desesperadamente hacia arriba, pero una y otra vez vuelvo a caer. Las paredes del pozo quedan cubiertas de marcas de mis garras. Sigo así hasta que mi garganta reseca ya no puede emitir sonido alguno. … Medio mes después, el corazón de Bruno se ablanda al ver el regalo de cumpleaños que le había preparado con antelación. Decide poner fin a mi castigo. Sin que él lo sepa, gusanos y serpientes ya han devorado mi cuerpo hasta dejarlo irreconocible en el fondo del pozo.