

En su vida pasada, el hijo de Camila Palma cayó enfermo. Desesperada por encontrar ayuda, Camila llamó a su esposo para que contactara al médico de la familia, pero él le dijo que el hijo de su mejor amigo también estaba enfermo y que el doctor ya lo estaba atendiendo. Por no recibir atención médica a tiempo, su hijo murió trágicamente. Camila, devastada por la pérdida, terminó muriendo de tristeza. Al volver a la vida justo antes de que su hijo enfermara, lo primero que hizo fue pedirle el divorcio a Rafael Meza.

Cuando Lily se reunió en privado con su doctor para hablar sobre los resultados de una prueba de cáncer, su esposo Mason escuchó la conversación por accidente. Convencido de que Lily tenía cáncer, la abandonó, la echó de su casa y comenzó una relación con su mejor amiga, todo para deshacerse de ella antes de que lo arrastrara a la ruina. Justo cuando Lily se quedó sin nada, conoció a Adam, un multimillonario y CEO que necesitaba una relación falsa para calmar a su abuelo insistente. Lily y Adam empezaron a vivir juntos, mientras Mason se burlaba de ella creyendo que estaba al borde de la muerte. Pero lo que Mason no sabía era que quien realmente tenía cáncer terminal era él.