

Carlos fue expulsado del hospital por romper las reglas, pero su talento salvando vidas lo llevó a ser reconocido, limpiar el nombre de su padre y continuar su camino como médico junto a Miguel.

Enzo, menospreciado por su baja aptitud, activó accidentalmente un sistema y obtuvo al dragón celestial. Al investigar la muerte de sus padres, descubrió una conspiración de razas extranjeras. Despertó al dragón del sol y al dragón primordial, y para fusionar a los tres dragones y salvar a la humanidad, emprendió su camino.

Elías Téllez ocultaba su identidad de multimillonario trabajando como repartidor. Un día, tropezó accidentalmente con Elena Jordán mientras ella se bañaba y fue expulsado. Su hijo, Sergio, siempre se quejaba de que no tenía un trabajo serio. Al día siguiente, cuando volvió a ver a Elena, su empresa estaba en una crisis económica. Con solo unas palabras, Elías resolvió el problema. Elena, encontrándolo mayor pero confiable y sensato, le pidió que fingiera ser su novio.

Tras tres años de aparente debilidad, Agustín Braga recibió la herencia de un inmortal y, tras su despertar, se volvió invencible bajo el cielo. Su medicina era divina, doblando la voluntad de los poderosos; su espada no tenía igual, haciendo que los fuertes se inclinaran ante él. Desde entonces, acompañado por bellas almas y hermanos leales, comenzó una vida despreocupada y satisfactoria en la metrópolis.