

Carlos Gómez, heredero del poderoso Grupo Gómez, rompió lazos con su familia para estar con su esposa, Laura López. Durante cinco años, vivió humildemente trabajando como repartidor. Sin embargo, Laura, obsesionada con la riqueza y el estatus, comenzó a involucrarse con su amor del pasado Pablo Cisneros, influenciada por su amiga. Incluso, en un acto de egoísmo, Laura decidió visitar a la abuela de Pablo, quien solo tenía un resfriado, mientras la abuela de Carlos estaba gravemente enferma, perdiendo así la oportunidad de despedirse de ella en su lecho de muerte.

Mateo era el verdadero heredero de los Salazar, perdido por años y finalmente recuperado. Pero al volver a la mansión, en lugar de amor, encontró un infierno. Su madre lo despreciaba, su padre era un témpano de hielo y su hermana lo trataba con crueldad. Mientras tanto, Lucas, el hijo adoptivo que usurpó su lugar, se encargó de pisotearlo, robándole sus estudios, sus sueños y, finalmente, la vida. Sin embargo, el destino le dio una segunda oportunidad. Mateo ha reencarnado en Adrián, el único heredero de la familia Navarro, la más rica y poderosa de la ciudad. Con sus recuerdos intactos y el corazón lleno de resentimiento, regresa a la alta sociedad bajo una nueva identidad. Esta vez, tiene el poder y el dinero para hacer que los Salazar paguen por cada una de sus lágrimas.