

Finalmente libre de la cárcel, con solo 5 dólares en el bolsillo, Juana terminó en "Paraísos", un club de striptease en el centro de Los Serafines. Ella quiere empezar su nueva vida aquí, pero se encuentra con el hombre que la puso en la cárcel: Santiago. Con un contrato de esclavitud firmado, Juana le pide al gerente del club: "Por favor, hazme la mejor chica aquí"...

Elisa era la heredera de su familia, hija de padres fallecidos que la dejaron como su único legado. Desde pequeña fue enviada a las montañas, donde dominó todo tipo de habilidades, y al alcanzar la mayoría de edad, regresó para hacerse cargo de los negocios familiares. Todos se burlaban de ella, la menospreciaban, e incluso su prometido quiso romper el compromiso, pero a Elisa nada de eso le importaba. Hasta que, al fin, el verdadero responsable tras la muerte de sus padres salió a la luz... y fue entonces cuando Elisa reveló su verdadero poder.

La Dra. Luna Rivera, la forense jefa, era odiada por todos, mientras que Anita Castro ganó admiración al autodenominarse "Intérprete Cadavérica", pudiendo dictar informes de autopsia más rápido que los de la Dra. Rivera. Familiares enojados mataron a Luna por "profanar cadáveres". Al renacer, Luna pidió un traslado, y Anita entró en pánico.