

Vicente Roldán había escrito 99 cartas de amor para conquistar a Juana Vélez. Cinco años después, se obsesionó con una joven enfermera que rechazó las tentaciones monetarias que él le ofrecía. Juana dejó de discutir; cada vez que su corazón se quebraba, quemaba una carta. Cuando la última carta se convirtió en cenizas, ella se fue en silencio.

Flores y balas: Domando a un cachorro mafioso

Leonardo Ramos del Pueblo del Río , un joven cazador de apariencia rústica y musculatura marcada, solo anhelaba casarse, tener hijos y calentar el lecho conyugal. Sin embargo, su reputación feroz lo precedía: hoy mataba un tigre, mañana un lobo feroz, y al siguiente día, cualquier transeúnte que cruzara su camino recibía sus bofetadas. Solo María, una mujer transmigrada, se apresuró a ingresar en la familia Ramos.