

Julián Ríos fue transportado a un mundo de artes marciales. En plena crisis de la mediana edad, despertó un sistema que reparó sus heridas ocultas y le otorgó el poder de destrozarlo todo. Él no creía en el destino, solo en sí mismo: ¡Que nadie subestime la pobreza de un hombre de cuarenta! ¡Sistema, actívate!

Diego viajó a otro mundo como el hijo abandonado del clan serpiente y fue sacrificado por su propio linaje. En la desesperación despertó un sistema de devoración y evolucionó al consumir todo, hasta convertirse en el Dragón Inframundo. Ascendió y eliminó al antepasado demonio, reordenando los mundos. Sin embargo, una antigua amenaza seguía gestándose.

Con un sueldo miserable y lleno de deudas, Hugo despierta un sistema capaz de volverlo más fuerte cada vez que es atacado por un ente. Desde entonces, mientras más peligrosas sean las criaturas que enfrenta, más poderoso se vuelve… y mayores son sus recompensas dentro de la agencia de Entes.

Jorge López quedó relegado al banquillo tras una lesión. En el último minuto decisivo, lo enviaron a la cancha como chivo expiatorio. Despertó el sistema ""Dios del Baloncesto"" y en 35 segundos anotó 13 puntos para remontar el partido. Pasó de suplente a MVP de las Finales, y el puesto de primera elección del draft quedó esperándolo.

Tres horas antes del apocalipsis, renació y despertó un sistema de emociones. En su vida pasada fue traicionado y asesinado por su prometida y un abusivo. Esta vez agotó créditos, vendió todo y acumuló recursos para tomar control y descubrir la verdad del desastre.