

Para probar que su estilo de boxeo era el mejor, Fernando derrotó un dojo en Marzal. Sin embargo, su esposa falleció. Para criar a su hija, dejó la ciudad y se convirtió en conductor de rickshaw. La vida era difícil. Un día, al defender a alguien, se enfrentó al Dojo Leondor, lo que puso a su hija en peligro...

Despojado de su talento, Raúl despertó un sistema, pactó con una bestia mascota, desafiò la Torre de los Cazadores y derrotó a Dante. Acumuló recursos en mazmorras para hacerse más fuerte y, en su búsqueda de sus padres, se adentró en otro mundo, iniciando así un viaje de competición como domador de bestias.

En un mundo yermo donde las criaturas mágicas acechaban y los domadores de criaturas mágicas eran la máxima autoridad, Enzo fue traicionado por su familia y abandonado por su amada. Fue entonces cuando despertó un sistema de criaturas mágicas que, con la ayuda de seres como un slime, le permitió dar la vuelta a la situación, arrasar con sus enemigos y forjar su leyenda como el mejor domador de todos los tiempos.

Tras una feroz batalla contra una bestia de nivel de rey, el Dios de la Guerra León Trujillo de la Federación quedó exhausto de fuerzas. Sin embargo, fue traicionado y enmarcado por las grandes familias, quienes lo acusaron de ser el responsable de la muerte de un millón de personas. Encarcelado y condenado, esperaba su ejecución.

En la ceremonia del despertar, Hugo fue clasificado como maestro espiritual nivel D y humillado por todos. Pero la Piedra del Despertar ocultaba su verdadera identidad: maestro supremo nivel SSS. De ser la burla de todos, pasó a hacer temblar al continente entero.

Julián Ríos fue transportado a un mundo de artes marciales. En plena crisis de la mediana edad, despertó un sistema que reparó sus heridas ocultas y le otorgó el poder de destrozarlo todo. Él no creía en el destino, solo en sí mismo: ¡Que nadie subestime la pobreza de un hombre de cuarenta! ¡Sistema, actívate!