Introduction:
En nuestro décimo año juntos, el Rey de los Dioses, Aeteón, organizó la boda más grandiosa que jamás había visto en la cima del monte Olimpia; sin embargo, en plena ceremonia, me confesó con total frialdad que me había sido infiel. 'Sigue con el rito o deténlo ahora mismo, tú decides', me dijo aburrido mientras agitaba el vino en su copa, revelándome que justo antes de empezar se había acostado con una chica mortal. El mundo se congeló a mi alrededor; miré fijamente al rey que se erguía muy por encima de mí y le pregunté si tanto la amaba, a lo que él, frunciendo levemente el ceño como si yo estuviera exagerando, respondió: 'No realmente, solo es una frágil y pequeña mortal, nada más. Has sido tan correcta y de tan buen comportamiento estos diez años que jamás pude encontrarte un defecto; fue interesante, por una vez, ser adorado por alguien que no tiene malicia. No te preocupes, si decides continuar con la ceremonia seguirás siendo mi reina sin duda alguna, y si quieres armar un berrinche por esto, bien, hazlo, no te detendré'. Me quedé completamente congelada en la plataforma del altar; había esperado diez años por este día y ahora la ceremonia perfecta frente a mí me presionaba el pecho hasta dejarme sin aliento.
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